Tiene 44.000 empleados y gana más dinero que una petrolera, pero muy pocos han oído hablar de ella. Es conocida por sus siglas: SAIC, una oscura corporación norteamericana con acceso directo tanto a la CÍA como a la Casa Blanca, que está resultando ser el mayor beneficiario de la guerra de Irak y cuyos ejecutivos contribuyeron abiertamente a desencadenar. Yo y muchos otros no hemos oído en nuestra vida nada sobre esta asociación y a la vista de estos refrescantes datos, creo que deberíamos tomarla en cuenta.Frente a esto, lo primero que me viene a la cabeza es que somos simples títeres que los "amos del mundo" manejan a su antojo. Presidentes, "capos" de la mafia, jefes de empresas importantes y algún que otro personajillo con mucho dinero y poder, desencadenan disputas entre países, que pueden acabar en guerras y/o matanzas, mientras se trafica con todo lo que quepa en tu imanación; prostitución, drogas... y todo por conseguir más petróleo que otro país, más dinero, más armas de destrucción masiva, más más y más...
Además de todo eso, existen ciertas instituciones que supuestamente trabajan por la justicia y la paz, y en realidad no se sabe muy bien que tipo de acciones cometen. Me refiero a la CÍA y compañía, en las cuales no tengo mucha confianza en si los métodos que utilizan son los más legales (tortura, extorsión, chantaje, etc.).
El mundo real nada tiene que envidiar de todas esas películas de espías o policíacas en las que siempre hay algún jefazo implicado, o se "silencia" a algún personaje molesto. ¿Alguien se acuerda de la desfiguración que sufrió Viktor Yanukovich (líder opositor ucraniano), la cual fue
provocada por un veneno que no deja huellas (aún salvando su vida por los pelos) ?¿O el reciente asesinato de aquella periodista rusa que investigaba los abusos del ejercito ruso en Chechenia? Con estos altercados, queda comprobado como mientras la mayoría de la población mundial no se entera de nada existen múltiples delitos sin nombre que contadas veces salen a la luz. En mi opinión siempre han existido y siempre existirán este tipo de cosas, porque por muchos periodistas, investigadores o quienesquieran que se atrevan a dar la cara ( no sólo eso sino que no sean lo suficientemente ambiciosos como para renunciar a que el mundo sepa la verdad ante unos cuantos millones), aún arriesgando su vida, muchas acciones no se descubrirán jamás.